La muerte de un bebé de 5 meses en el servicio de urgencias pediátricas del Hospital Regional generó preocupación y reclamos por parte de sus familiares, quienes aseguran que no fueron informados adecuadamente sobre el estado del menor durante su permanencia en el centro asistencial.
Según relataron, la noche previa el niño se encontraba en buenas condiciones: jugaba, amamantaba y mostraba normalidad en su comportamiento. Sin embargo, durante la mañana del sábado, el acceso al área donde estaba internado fue restringido y ningún profesional de blanco se acercó a explicar la evolución del cuadro.
Los parientes indicaron que solo recibieron la indicación de que el bebé debía ser trasladado de urgencia a Asunción. No obstante, antes de que se concretara el procedimiento, el pequeño sufrió tres paros cardíacos consecutivos, falleciendo en el propio hospital.
En medio del dolor, los familiares reclamaron poder verlo y obtener un informe médico, pero afirman que no se les brindó una explicación clara hasta después de confirmarse su deceso.
La situación provocó indignación entre los allegados, quienes ahora exigen respuestas sobre el manejo del caso y la atención recibida por el menor en sus últimas horas.