Secuestro y agresión en Pedro Juan Caballero terminan con la autoeliminación del atacante

Un grave caso de violencia se registró en la noche del lunes 14 de julio en el barrio Bernardino Caballero, donde un joven ingresó por la fuerza al domicilio de su ex pareja, la agredió y posteriormente se quitó la vida en su presencia.
Secuestro y agresión en Pedro Juan Caballero terminan con la autoeliminación del atacante

El hecho ocurrió alrededor de las 21:30 horas en una vivienda ubicada sobre las calles Lomas Valentina y Alberdi. El agresor fue identificado como Edgar David Speranza Rojas, de 29 años, quien irrumpió armado con una pistola 9 mm, con la que redujo a los presentes en la casa y obligó a la mujer — Andrea Beatriz Ozuna Ramos, de 29 años , a subir a un vehículo— comentaron las autoridades.

Durante el trayecto, la víctima fue golpeada violentamente con la culata del arma en la cabeza, el rostro y otras partes del cuerpo. Posteriormente, Esperanza se autodisparó en la cabeza mientras permanecía en el interior del automóvil.

Andrea Beatriz Ozuna Ramos no recibió impactos de bala, pero sí sufrió lesiones visibles producto de la agresión física. Su actual pareja alertó a la Policía Nacional, que desplegó a las patrullas para ubicar el rodado utilizado en el hecho, el mismo fue identificado como Hugo Ramón Villalba Batista, de 52 años,  con quien ya mantenía una relación.

Otro hombre, que también se encontraba en el vehículo y fue testigo presencial, cayó a la víctima en la vía pública y trasladado al agresor hasta el Hospital Privado Viva Vida, donde Speranza ingresó sin signos de vida. Este fue identificado como Marcelo Augusto Arredondo de 19 años de edad. El mismo estaba al mando de un vehículo de la marca Volkswagen modelo Virtus, color blanco, chapa AABI 276 PY.

La fiscala Sandra Cecilia Díaz intervino en el caso, confirmando que el cuerpo presentaba una herida de bala en la parte lateral derecha de la cabeza, con orificio de salida hacia el auricular izquierdo y presencia de tatuaje de pólvora, conforme al diagnóstico del médico forense Lucas Riveros.

Según el informe forense elaborado por el Dr. Lucas Riveros, el disparo fue efectuado a corta distancia y la trayectoria del proyectil, desde la zona lateral derecha de la cabeza hasta la salida cercana al oído izquierdo, indica un disparo autoinfligido. Además, la presencia de tatuajes de pólvora alrededor del orificio de entrada confirma que el arma estaba muy próxima al cráneo al momento del disparo.

El vehículo involucrado quedó bajo resguardo para ser sometido a pericia, en tanto que la investigación continúa bajo supervisión del Ministerio Público.

Foto portada: Autoridades competentes acompañando a familiares de la víctima fatal.