Paraguay atraviesa un verdadero “boom turístico” que dinamiza el mercado laboral, especialmente en el sector hotelero. Josefina Otero, vicepresidenta de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay (AIHPY), presentó cifras que muestran un crecimiento sostenido del empleo formal gracias a la llegada masiva de visitantes.
“La afluencia de turistas internacionales generó un efecto multiplicador en gastronomía, transporte, eventos y comercio. Los hoteles tuvieron que reforzar equipos en recepción, housekeeping y alimentos y bebidas”, manifestó.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), entre julio de 2024 y julio de 2025 se sumaron más de 97.000 empleos en hoteles, restaurantes y comercios. La tasa de asalarización trepó al 43,1 %, la más alta en tres años, mientras que el Instituto de Previsión Social (IPS) incorporó más de 100.000 nuevos cotizantes.
Otero subrayó que los grandes eventos son clave en esta dinámica. Solo en el segundo semestre de 2024, encuentros como los Juegos Latinoamericanos de Olimpiadas Especiales y el congreso de la Federación Latinoamericana de Bancos dejaron un impacto estimado de USD 17,6 millones.
La agenda de este año promete aún más movimiento: los Juegos Panamericanos Junior en Asunción y el Campeonato Mundial de Rally en Itapúa podrían atraer cerca de 300.000 visitantes, con un impacto económico que rozaría los USD 300 millones.
La dirigente también remarcó que este escenario abre espacio para nuevas inversiones privadas en hoteles boutique, apart-hotels, lodges de naturaleza y proyectos condo-hotel, sin dejar de lado la reconversión de la oferta en Asunción y otras ciudades.
“El mapa es amplio: desde el Chaco hasta Itapúa, Alto Paraná y el sur del país, sin descuidar la modernización de establecimientos en la capital. Hoy Paraguay necesita diversificar su oferta. Hay espacio para innovar y atraer inversiones en destinos emergentes”, señaló.
Finalmente, Otero sostuvo que el reto será sostener este ritmo de crecimiento y planteó la creación de una oficina de promoción turística, en coordinación público-privada, siguiendo modelos de países como Uruguay, Costa Rica o Colombia.