El joven guardia, de solo 23 años, habría sido asesinado cuando se dirigía hasta su lugar de trabajo. Trabaja como custodio de una estancia rural privada.
El hecho se trata de un homicidio, ya que el hombre no fue despojado de sus pertenencias además de que el cuerpo registra ocho impactos de bala, según reportes preliminares.
Personal de la Policía Nacional y del Ministerio Público se constituyeron en el sitio para el levantamiento del cadáver y las averiguaciones correspondientes en dónde el fiscal Ílvaro Rojas ordenó la aprehesion de la concubina del fallecido María Elva Bernal y de un hombre que lo acompañaba identificado como Alfonso Acosta.
Posterior a las primeras diligencias, el Ministerio Público dispuso la detención de la pareja y el cuñado del fallecido.